"Tras la ruptura con su novia Claire, Josh se da cuenta de que es homosexual. Con el apoyo de su ahora ex-novia y de su mejor amigo y compañero de apartamento Tom; Josh deberá ayudar a su madre a luchar contra la depresión y contra el resto de su familia que tiene que acostumbrarse a su nuevo estilo de vida."
Más o menos son tres horas lo que se tarda en ver está serie. A mi manera de ver es uno de los mayores problemas que tiene, al poder devorarla de esta manera al final no empatizas del todo con la historia que te están contando.
Porque aunque tiene formato de comedia con su media hora de rigor tiene un trasfondo mucho más dramático en el que no te dejan acabar de sumergirte.
La pareja protagonista son lo más incompatible que puede haber. Cada uno con su personalidad marcada, sobre todo Josh (en quien gira toda la serie).
Creo que es una serie muy recomendable sobre todo para esta época del año, donde a veces da pereza ver cosas largas y de 40 minutos. No decae en ningún momento y muchas de las situaciones son tan divertidas como incomodas.
Todos los capítulos tienen el mismo ritmo así que siempre tienes ganas de continuar y aunque sea una serie Australiana no sientes que te estés perdiendo nada cultural.
Y eso.... espero continuar viendo series que tengo pendientes y ponerme al día por fin de otras tantas.
